¿Que característica comparten Nico Williams, Bryan Zaragoza y Lamine Yamal? En efecto, son encaradores natos.
Por supuesto, cada uno tiene su propio perfil como futbolista pero los 3 comparten la característica del regate, virtud tan necesaria como escasa en el fútbol actual.
En un fútbol cada vez más encorsetado y dominado por las posesiones, los bloques bajos y los espacios reducidos, el futbolista encarador puede ser la llave que abra la puerta de muchos cerrojos.
Todos hemos visto innumerables partidos en los que uno de los equipos acapara de manera casi absoluta la posesión de balón y el otro actuando de manera reactiva, fija un bloque bajo para así juntar líneas y reducir espacios en las inmediaciones de su portería. Es ahí donde el partido oscurece y el espectáculo brilla por su ausencia, debido a que por mucho ritmo alto de circulación de balón que intente imprimir el equipo poseedor, siempre encuentra como respuesta una defensa con muchos efectivos, bien colocada, con un gran sistema de apoyos defensivos y una reducción de espacios que la hace practicamente impenetrable.
Es en ese preciso contexto del partido, donde el jugador encarador se hace indispensable.
El encarador es ése jugador diferente que ante el orden defensivo rival y con solo superar a un adversario en el uno contra uno, logra agitarlo todo. Hay una frase en el fútbol que dice que "el balón en circulación siempre es más rápido que el jugador" permíteme decirte que es una verdad a medias.
Físicamente hablando, es una obviedad decir que el balón siempre es más rápido cuando está en circulación, que la carrera que puede ofrecer un futbolista (especialmente si se juega a uno o dos toques) pero ante situaciones de juego de defensas replegadas, bloques bajos y falta de espacios, es donde aparece la nota clave que complementa a la velocidad para darle sentido a todo: La verticalidad.
Ante orden defensivo y falta de espacios, verticalidad y desborde.
Porque en un uno contra uno exitoso ante un bloque bajo, al equipo rival le supone corregir, cambiar marcas, ocupar otros espacios... En resumen, DESORDEN.
Volviendo a los 3 protagonistas del principio de este artículo, nadie discutirá que el desborde lo tienen y especialmente en España, este tipo de perfil de jugador a escaseado durante bastantes años (sobretodo en la selección nacional)
Ahora solo falta verlos crecer ya que son muy jóvenes todavía y por supuesto disfrutar de ellos, porque el encarador puede hacer de desatascador durante un partido pero más allá de táctica, que a nadie se le olvide que la gambeta es espectáculo.

Sin duda, el futbolista encarador ayuda y mucho a tener la verticalidad de la que hablas, pero hay que darle una vuelta de tuerca más al asunto....no estoy del todo de acuerdo en que no haya extremos encaradores, haberlos los hay, pero es un puesto muy específico, y generalmente les cuesta hacer ese trabajo defensivo que demanda el fútbol profesional, la mayoría de extremos puros en edad de juvenil acaban reconvertidos a lateral de largo recorrido, para precisamente dar profundidad en banda y acaban desarrollando una gran carrera de laterales ofensivos, se me ocurren varios nombres....alba, gaya, lato, galán....por poner algún ejemplo de ese perfil concreto, la pregunta que yo me hago muchas veces es porque casi todos los entrenadores hoy en día ponen ese extremo vertical a banda cambiada, automáticamente ahí pierdes la verticalidad que te da un encarador salvo que ese encarador te sepa jugar en los dos perfiles, cosa que es muy muy complicada, dembeles hay muy pocos....
ResponderEliminardonde ha quedado ese extremo puro a pierna natural.....
Vicente, Joaquín, Gustavo López, kily González.....
El fútbol control de querer jugar por dentro siempre, te obliga tácticamente a eso.... Extremo puro a pierna cambiada que siempre va a querer romper por dentro, generando división del que le sale generar superioridad o tener posibilidad de ver porteria....dejando amplitud a los laterales para que estos si rompan por fuera a pierna natural.